Ortodoncia invisible o brackets: diferencias clave y cual elegir

Los tratamientos de ortodoncia tienen una larga duración y escoger entre un tipo u otro puede resultar abrumador al inicio. En este artículo aclararemos todas las dudas a la hora de elegir entre ortodoncia invisible o brackets tradicionales. Desde su eficacia a lo largo del tratamiento hasta el coste de los mismos, pasando por los tiempos de tratamiento, estética, comodidad, alimentación, mantenimiento y riesgos.

Como un breve avance (spoiler), aunque existe mucha información sobre las diferencias entre estos aparatos, la realidad es que, en la práctica, no son tan distintos.

Efectividad del tratamiento para ortodoncia invisible y brackets

Probablemente este sea el punto más importante a la hora de elegir, ya que genera muchas dudas.

Sentemos las bases rápidamente: ambos aparatos consiguen prácticamente los mismos resultados y en los mismos tiempos para la gran inmensa mayoría de casuísticas.

Los brackets metálicos, al contrario de lo que se cree, no son más efectivos para tratamientos de mayor complejidad. De hecho, estudios recientes han comprobado que incluso para este tipo de casos con maloclusiones severas, los alineadores invisibles (Invisalign, Spark, etc.) han logrado ligeros mejores resultados.

Por otro lado, también se cree que los alineadores invisibles son la solución únicamente para casos leves de desalineación dental y maloclusión. De nuevo, la realidad es que tienen una efectividad prácticamente idéntica a los brackets metálicos tradicionales o brackets autoligables.

En conclusión, tanto si hablamos de los resultados que se pueden obtener con unos u otros aparatos de ortodoncia como de los tiempos en que los consiguen, ambas opciones mantienen una igualdad prácticamente indistinguible en todas las etapas del tratamiento.

Tiempos del tratamiento con cada aparato

Aunque ya lo hemos avanzado, vamos a dar más detalles y descubrir las diferencias en el tiempo de tratamiento entre la ortodoncia invisible y los brackets.

La duración promedio de un tratamiento completo de ortodoncia con aparatos invisibles es de entre 12 y 21 meses, siendo la media de 15,5 meses.

La duración promedio de un tratamiento completo de ortodoncia con brackets metálicos es de entre 12 y 24 meses, siendo la media de 16 meses.

No obstante, ambos tratamientos pueden extenderse por distintos motivos, como la complejidad del caso, un incorrecto seguimiento o dejadez, llegando incluso hasta los 36 meses de duración.

Como puedes ver, las diferencias, a parte de pequeñas, son solamente aproximaciones. En la práctica, y entendiendo que cada paciente es distinto, los tiempos son prácticamente idénticos.

Por otro lado, si bien es cierto que, en algunos casos concretos con maloclusiones y/o desalineaciones leves, los alineadores invisibles han mostrado ajustes visibles más temprano (primeras etapas), son solamente eso: cambios visibles tempranos. Con el paso de los meses ambos tratamientos consiguen exactamente los mismos resultados: corrección de problemas tanto leves como severos y una correcta alineación dental.

En conclusión: tanto la ortodoncia invisible como la ortodoncia con brackets consigue los mismos resultados y en tiempos prácticamente idénticos al finalizar el tratamiento.

Estética y apariencia durante el tratamiento

Cuando hablamos de la estética de los dos tratamientos sí que podemos observar diferencias notables.

Los brackets metálicos son aparatos que quedan fijados a la dentadura del paciente. Estos aparatos alteran la apariencia del rostro y la sonrisa de manera notable.

No obstante, actualmente existen opciones de brackets de porcelana o de distintos colores que permiten tanto fusionarse con el color natural del diente como personalizar la sonrisa. Además, estos aparatos están más que normalizados en la actualidad y cada vez más son considerados como un “complemento” que se puede personalizar al carácter y estilo de la persona.

Habitualmente, los tratamientos con brackets son mejor aceptados por los más jóvenes. En parte por qué es más habitual iniciar un tratamiento de ortodoncia a esas edades, lo que resulta en una mejor aceptación en el entorno social del paciente.

Por su lado, la ortodoncia invisible muestra una de sus mayores virtudes en el apartado estético. Tal y como indica su nombre, estos aparatos de ortodoncia son prácticamente invisibles y difícilmente perceptibles por los que te rodean.

Gracias a los materiales empleados en su construcción y al proceso de creación de la férula, la ortodoncia invisible se adapta a la perfección a cada paciente y sin alterar su sonrisa natural.

Cuando se trata de pacientes adultos, los alineadores invisibles son los preferidos de todos. Y es que, su apariencia discreta permite continuar con tu día a día sin que la estética se vea perjudicada.

Precio y costes de la ortodoncia invisible vs brackets

El precio y los costes asociados de cada tratamiento son, sin lugar a dudas, uno de los puntos claves a la hora de optar por la ortodoncia invisible o por los brackets metálicos.

Como ya hemos visto, ambos tratamientos tienen una eficacia similar, una duración prácticamente idéntica pero una estética muy distinta.

Bien, el precio es el factor definitorio para muchos pacientes. 

La ortodoncia con brackets tiene un coste que empieza en los 600€. Tambien tiene unos costes asociados de 80€ para las visitas y ajustes periódicos propios del tratamiento.

La ortodoncia invisible tiene un coste que inicia en los 2000€. También este tratamiento tiene unos costes asociados mensuales de 120€ que incluyen los recambios de la férula.

Como puedes ver, ambos tratamientos tienen costes “adicionales” debido a las características del tratamiento con uno u otro.
En promedio, un tratamiento con brackets metálicos es un 51% más económico que la ortodoncia invisible.

La comodidad para cada aparato de ortodoncia

Como los tratamientos ortodónticos son de larga duración, un punto muy importante a tener en cuenta es la comodidad de estos aparatos. 

Como punto principal tenemos que aclarar que ambos aparatos pueden ocasionar muy ligeras molestias las primeras semanas. Si las molestias son intensas, entonces significa que los brackets han sido mal ajustados desde un inicio o la férula no ha sido bien diseñada. Ambos tratamientos no deberían doler lo más mínimo una vez habituados a ellos.

Los brackets metálicos son aparatos que están fijados a los dientes del paciente. Esto, además de imposibilitar la práctica de deportes de contacto (o que suponen un elevado riesgo físico), también implica que interferirán en situaciones tan rutinarias como comer o beber.

De hecho, uno de los mayores inconvenientes de los brackets es, precisamente, a la hora de comer determinados alimentos. Qué comer y qué no comer durante un tratamiento de ortodoncia con brackets puede ser un auténtico dolor de cabeza para muchos. Y es que, algunos alimentos quedarán totalmente prohibidos, como los chicles.

Además, la higiene bucal con brackets es más compleja. Esto se debe a la alta probabilidad de acumular restos de comida entre los aparatos y los dientes. Y, ¿es difícil extraer esos restos? Pues, depende mucho de cada alimento. Pero en general podemos decir que, por lo menos, es molesto y tedioso.

Por otro lado, la ortodoncia invisible es la que muestra más ventajas en este apartado. Especialmente debido a que no está fijada a la dentadura.

La principal ventaja con la ortodoncia invisible es que puede ser retirada durante las comidas y también cuando vamos a cepillarnos los dientes.
Los aparatos invisibles, al contrario que con los brackets, nos permiten comer cualquier tipo de alimento sin tener que preocuparnos por sus consecuencias. 

Sí, ¡podrás comer palomitas en el cine sin preocuparte! Algo que puede parecer muy inocente, pero que puede ser un problema para los pacientes con brackets metálicos.

En resumen, los alineadores invisibles son mucho menos invasivos que los brackets metálicos en las principales facetas del día a día.

¿Cómo es el mantenimiento y los cuidados diarios?

Resulta difícil imaginar cómo serán nuestros próximos meses de tratamiento con ortodoncia. Un punto muy infravalorado son los cuidados diarios y el mantenimiento de estos aparatos. A continuación te mostraremos qué debemos tener en cuenta de cara a la higiene bucal y a los cuidados de los propios aparatos.

Higiene bucal

  • Brackets metálicos: requieren de una limpieza minuciosa debido a la fácil acumulación de alimentos. Estos restos pueden comprometer la eficiencia del aparato.
  • Alineadores invisibles: más cómodos, ya que se retiran durante comidas y cepillado dental.

Integridad y limpieza de los aparatos

  • Brackets metálicos: necesitan visitas periódicas a la ortodoncista para ajustarlos y arreglar cualquier desperfecto o daño que tengan.
  • Ortodoncia invisible: requiere cuidado diario y limpieza con soluciones específicas.


* Tu ortodoncista en Alejandra de León Clínica Dental te asesorará en cada parte del tratamiento y te proporcionará la solución (líquido protector) exacta para tus alineadores invisibles. También programará las visitas periódicas para monitorear los posibles desperfectos en los aparatos o férulas.

Riesgos y efectos secundarios

De nuevo, cuando vamos a someternos a un tratamiento tan largo, los miedos asoman por todas partes. Pero tenemos buenas noticias. La enorme mayoría de preocupaciones que puedas tener, son totalmente infundadas.

Verás, tanto los alineadores invisibles como la ortodoncia con brackets son aparatos totalmente seguros. Como hemos mencionado anteriormente, si estos aparatos te causan molestias más allá de las derivadas de acostumbrarse a su uso diario significará que han sido mal ajustados/diseñados.

A razón de esto, te aconsejamos que te pongas en contacto con tu ortodoncista rápidamente y agendes una visita para que no vuelva a ocurrir (en nuestra clínica dental en Tenerife nunca ocurre 🙄).

No obstante, sí que existe un riesgo importante para la ortodoncia invisible. Y eres tú misma. 

Verás, los alineadores invisibles deben ser utilizados un mínimo de 22 horas al día para que sean efectivos a lo largo del tratamiento. Es decir, si como muchos eres una persona olvidadiza o a la que le cuesta tomar hábitos, entonces la ortodoncia invisible puede no ser tu mejor aliada.

Pero los brackets metálicos no se quedan atrás. Y es que, lo mencionamos anteriormente, pero los impactos derivados de actividades físicas (o casuales) pueden dañar el aparato. Si nos golpeamos por accidente y los brackets se sueltan o la barra metálica se dobla, deberemos acudir cuanto antes a la ortodoncista. No obstante, no es habitual que esto ocurra y mucho menos que cause mayores problemas que antes de comenzar el tratamiento.

¿Ortodoncia invisible o brackets? La decisión final

Al momento de decidir entre ortodoncia invisible y brackets tradicionales, considera especialmente tus necesidades personales, estilo de vida y presupuesto. Si buscas discreción, comodidad y libertad para disfrutar de cualquier alimento, la ortodoncia invisible será tu mejor opción. 

Por otro lado, si priorizas el coste económico y no te importa llevar aparatos visibles, los brackets tradicionales pueden ofrecerte resultados igualmente efectivos.

En cualquier caso, la clave del éxito es el compromiso con el tratamiento y la elección de un profesional cualificado que te acompañe en cada etapa. En Alejandra de León Clínica Dental, en Tenerife, te ayudaremos a tomar la mejor decisión para tu sonrisa.

* Importante: la elección de un aparato sobre otro en la ortodoncia dependerá de cada caso concreto y del asesoramiento personalizado de tu ortodoncista.

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En Alejandra de León Clínica Dental, estamos comprometidos con tu salud dental y bienestar. Nuestro equipo profesional y cercano está aquí para acompañarte en cada paso hacia la sonrisa que siempre has deseado.